| CÓMO ME GUSTARÍA QUE FUERA MI NUEVO COLEGIO
Érase una vez un día, en el barrio de Yagüe a la hora de comer, llega Bartolomé a
casa. Pepito, su hijo, le dice:
- Papá, papá, hoy me han pegado Jorge y Andrés.
- ¿Y tú que les has hecho? -le contesta su padre.-
- Nada, -le dice Pepito-. Es que he ido a pasar entre sus mesas y les he tirado los
estuches sin querer.
- Hijo, tienes que tener más cuidado,
- Es que las mesas están muy juntas porque somos muchos en clase y casi no cabemos -le
aclara a su padre-.
- ¿Y por qué no os cambian a otra clase más grande?
- Porque no hay otra clase más grande que la nuestra.
- Necesitamos que nos hagan un colegio nuevo.
- Pero ... ¿van a cambiar a los profesores?
- Por supuesto que no, hijo -le contesta Bartolomé-.
- ¡Bien! ¿Cole nuevo!
- Tranquilo, tranquilo. Todavía hay que decírselo a la APA del colegio, después la
APA se lo dice al ayuntamiento y, si este accede, tendremos colegio nuevo dentro de unos
años -le dice Bartolomé a su hijo-.
- ¿Y estará construido dentro de poco? A mí solo me faltan cuatro años en el
colegio.
- Pues no lo sé. Eso depende del Ayuntamiento.
- ¿Y el polideportivo lo van a poner al lado de la escuela?
- Que no lo sé, hijo. Igual ni nos hacen el colegio.
- Pues vaya rollo.
- Bueno, si no nos lo hacen, qué se le va a hacer -dijo Bartolomé-.
- Los del Ayuntamiento solo se gastan el dinero en carreteras innecesarias.
- Bueno, ahora vamos a comer que se hace tarde.
Mientras comen ...
- Mamá, mamá; papá me ha dicho que igual nos construyen un colegio nuevo.
- Ah ¿si? ¿y como así?
- Pues que en mi clase no cabemos.
- Eh, eh. Que vas a llegar tarde al colegio -dijo Bartolomé-.
- Adiós, mamá. Adiós, papá.
- Adiós, hijo, dijeron a la vez Marta y Bartolomé.
En el colegio ...
- Juan, María. ¿Sabéis que mi papá va a pedir que hagan un colegio nuevo? Y además
va a ser más grande.
- Eh, que guay. El campo de fútbol será mas grande -dijo Juan-.
- Y no habrá que hacer cola para saltar a la comba. ¡Habrá muchas!
- Vale, vale. Pero también me ha dicho que igual no lo hacen.
- Niños, vamos a empezar la clase -dijo la profesora-. ¡Sentaros!
Unos meses más tarde ...
- ¡Hijo! -dijo Bartolomé-, la APA me ha dicho que el ayuntamiento ha accedido a
hacernos un colegio nuevo y más grande.
- Papi, ¿cuándo lo van a hacer? -preguntó Pepito-.
- Cuando terminen de arreglar las aceras y las carreteras. No lo sé, supongo que un
año, algo así.
- Jo, eso es mucho.
- A dormir, que mañana tendrás sueño.
- Buenas noches, papá.
- Buenas noches, hijo.
A partir de ese día, Pepito soñaba muchas veces con su nuevo colegio.
( ZZZ ... Juan, mira, hay cinco balones libres. Vamos a por uno ... si, ese ...¡gol!
... ZZZ ... Ha pitado la sirena ... la clase es muy grande ... ZZZ ...)
Un año más tarde, Pepito va a su escuela pero no la encuentra. Solo ve escombros por
todo el patio. Piensa que es un sueño, pero al volver a casa ...
- ¿Qué es ese nuevo edificio? -piensa-. Hay muchos niños.
Se acerca para ver qué es y ... ¡la nueva escuela! (Por las ventanas entraba mucho
sol, pues eran muy grandes, el gimnasio era como el polideportivo anterior, había más
clases y mucho más grandes ...) Entra en el patio y encuentra a sus amigos:
- Juan, ¿desde cuando está la escuela aquí? -pregunta Pepito-.
- La han estado construyendo este verano, pero como tú has estado de vacaciones y el
resto del tiempo en tu casa, no te habías dado cuenta. Bueno, vamos a la fila, es esa de
ahí.
Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii Sonó la sirena.
Esa tarde ...
- Mamá, papá, ¿esto es un sueño?. Han construido la nueva escuela. ¿por qué no
avisaron?
- Hijo, mandaron una carta ayer, pero te dormiste y no te lo pudimos decir. Esta
mañana se nos ha olvidado. ¿Qué tal en clase?
- Muy bien, es mucho más grande. ¿Y papá?
- Está trabajando
- ¿Y va a volver esta noche?
- ¿Pues claro que sí!
Su padre fue, cenó, y mientras, su hijo
le contaba como era la nueva escuela. Ya no hizo falta hacer más escuelas, pues esa era
lo suficiente grande para el barrio de Yagüe. |