«Va a ser un centro
magnífico, pero algunos alumnos ya no podrán ir»
El acto simbólico de ayer, como preámbulo de la inminente entrada de las máquinas
excavadoras, fue seguido con gran entusiasmo tanto por parte de los padres de alumnos,
como de la asociación vecinal. Detrás quedaba una larga lucha por la consecución de
esta infraestructura escolar. «Todo empezó en mayo de 1998. La idea surgió en una junta
directiva de la Apa. Vimos la necesidad de un nuevo colegio ante el evidente crecimiento
del barrio y, desde entonces, no hemos dejado de luchar, con épocas de altos y bajos»,
recordaba Luis Miguel Azpeitia, secretario de la Apa.
A. A./LOGROÑO
El momento lo vivió con satisfacción
«porque va a ser un magnífico centro», aunque no pudo evitar quejarse por «el retraso
de dos años que lleva el colegio y que va a impedir que muchos de nuestros hijos no
disfruten de las instalaciones».
Blanca Pascual, presidenta de la
asociación vecinal, no puso ningún reparo al nuevo colegio. «Va a ser un gran edificio,
con muchos espacios para Infantil y Primaria. Por fin lo hemos conseguido».